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La (mini)Guía Rata para el cuidado de la carita – Parte 2: ¿Necesito los 10 pasos?

¿10 pasos para cuidarme la cara? Pero si yo era como Pin-Pon, le lavo la carita, con agua y con jabón.


Por Macarena Salinas

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Parte de
La (mini)Guía Rata para el cuidado de la carita

⬅ Lee la parte 1 acá


De seguro has intentado empezar a cuidarte la carita pero no tienes idea por dónde empezar ni qué cosas necesitas para armar una rutina. Existen muchas formas en las que puedes hacerlo, y la que está más de moda es la rutina coreana de 10 pasos. ¡¿10 PASOS?! ¿NO SERÁ MUCHO DERROCHE? La verdad es que no necesitas tantos, pero igual te los dejamos a continuación para que entiendas más o menos de qué se tratan.

  1. Limpiador oleoso (a base de aceite): Para remover el maquillaje, el protector solar, la contaminación del día y el exceso de sebo de tu piel. 
  2. Limpiador acuoso (a base de agua): Sirve para eliminar la suciedad y remover el sudor, además de cualquier rastro de lo que haya quedado tras el primer paso. 
  3. Exfoliante: Su propósito es eliminar las células muertas y promover la regeneración celular de tu piel. Existen del tipo físico (scrubs o gránulos) y químico (ácido glicólico, vitamina C, etc.). Importante: no es necesario ni recomendado exfoliarse a diario, máximo 2 a 3 veces a la semana. 
  4. Tónico: Prepara la piel para los pasos que vienen después. Puede servir para equilibrar su pH, hidratar y calmar.
  5. Esencia: Las esencias son productos que tienen ingredientes en altas concentraciones, pero que son de textura y fórmula ligera. Sirven para preparar y potenciar los efectos de los pasos que vienen después.
  6. Sérum: Los sérums también poseen ingredientes altamente concentrados, pero su función principal es enfocarse en tratar preocupaciones específicas de tu piel como las manchas, el acné, la hidratación, etc. Su fórmula es más pesada que la de la esencia, ya que son sueros.
  7. Mascarillas de papel: En tiendas de cosmética y belleza puedes encontrar unos sobres que contienen mascarillas de papel empapadas con suero. Suelen ser altamente hidratantes y refrescantes.
  8. Contorno de ojos: Este tipo de producto está enfocado en el cuidado de la zona más delicada de la cara: los ojos. Existen tratamientos específicos para hidratar el área y ayudar a reducir las ojeras y su pigmentación, por ejemplo.
  9. Hidratante: Aquí es donde sellas todo lo que hiciste con anterioridad. Este paso ayuda a nutrir tu piel y a evitar que durante el día la hidratación que le proporcionaste con tu rutina se desvanezca. Existen hidratantes en crema, emulsiones, gel y aceites.
  10. Protector solar: Un paso que NO te puedes saltar. No hay mejor anti-arrugas que el protector solar, ya que los rayos UV son los principales responsables del envejecimiento prematuro (y el cáncer de piel). Ayuda a prevenir también las manchas y las líneas de expresión.

 

¡PERO TÍO RATA! ¿Usted cree que somos ricos? ¿Cómo voy a recordar todos esos pasos si con suerte me lavo los dientes? Ya te dijimos ya que no es necesario seguir esta rutina al pie de la letra. De hecho, para empezar necesitas tres productos: Un limpiador acuoso (si te maquillas, súmale un desmaquillante), una crema hidratante, y un protector solar (hay hidratantes que cumplen ambas funciones, pero siempre es mejor tener un bloqueador aparte con mayor factor solar y que sirva para retocar durante el día). En la noche le quitas el último paso y listo, tienes una rutina básica. Lo más importante es que seas constante, te laves la cara en la mañana y en la noche, NUNCA te vayas a acostar con maquillaje puesto (créeme, no quieres hacerle ese daño a tus poros), y SIEMPRE SIEMPRE uses bloqueador solar (SÍ, INCLUSO EN INVIERNO Y CUANDO ESTÁ NUBLADO).

Ahora que sabes tu tipo de piel y cuales son los productos más importantes puedes comenzar a probar productos que cubran las necesidades de tu carita.


Lee la parte 2